FLORA POSTE Y LOS ARTISTAS

Ficha técnica

Título: Flora Poste y los artistas
Autor: Stella Gibbons
Traducción: José C. Vales
Género: Novela, Sátira
Editorial: Impedimenta
Fecha de la edición: marzo de 2011
Formato: Tapa blanda, 222 páginas
ISBN 978-84-15130-08-6
Nota: ★ ★ ★ ★ ✩


Sinopsis

Tras sus aventuras en Cold Comfort, en el aclamado libro ‘La hija de Robert Poste’, Flora vuelve a la granja para salvarla una vez más de la ineptitud de sus primos y tíos. Pero esta vez no se lo pondrán fácil, ya que solo queda un Starkadder allí.

Opinión

Ya que es la secuela de ‘La hija de Robert Poste’, el libro comienza con una breve introducción del traductor en la que nos mete en materia. En ella simplemente nos recuerda sucesos que ocurrieron en el anterior libro, y que resultan muy útiles de recordar para la lectura actual. Para quien no haya leído el primer libro, lo recomiendo igual que este, ya que es muy divertido.

Tras esta introducción corta pero necesaria (innecesaria si se ha leído el primer libro hace poco tiempo, lo cual no es mi caso), comienza la nueva aventura de Flora. En ella se reencontrará con personajes del primer libro y conocerá a nuevos, todos ellos inútiles y sin sentido común, que harán que Flora de uso de su gran paciencia y sabiduría.

<<¡Veinte años! Diez generaciones de ratas de agua que han vivido y se han apareado y han criado y se han muerto para marcharse con su Hacedor. ¡Pero tú no has cambiado ni una pizca hija de Robert Poste desde el día que me robaste a mi Elfine!>>

Este libro, al igual que la anterior novela, es una sátira de la sociedad inglesa de entonces. Creo que los ingleses saben reírse de sí mismos de una manera muy divertida, y este tipo de libros me engancha totalmente. En este caso concreto, no solo crítica como en el anterior a la sociedad rural, sino también a la burguesa y a la comunidad científica y artística. Todo en un tomo, para desternillarse.

Aquí no se salva nadie, ni la propia Flora, que resulta ser como siempre, una sabelotodo que se mete en la vida de los demás y cotillea como el que más. Su familia del campo es como siempre una inútil e ignorante, con tradiciones absurdas. Los científicos que aparecen en este libro son pintados como oscuros, siniestros y aburridos, y los artistas como unos soberbios a los que nadie entiende pero que se creen superiores al resto de los mortales. Toda esta crítica, como bien he dicho, se desarrolla dentro de una vorágine de absurdeces que hace reírte a cada rato a lo largo de la lectura. Este es un libro muy recomendable para pasar un buen rato, pero no olvidéis que es una secuela: ‘La hija de Robert Poste’ es igualmente divertido y crítico.